miércoles, 8 de abril de 2015

Nuestro Viaje a Málaga con niños

El pasado puente de febrero nos aventuramos a viajar toda la familia a Málaga. Una ciudad que me encanta, llena de luz, de vida y de alegría, con un patrimonio histórico artístico espectacular y un ambiente muy agradable. 


Seria la primera vez que pernoctábamos todos juntos en un hotel. 


Estuve buscando varias semanas alojamiento y realmente me costó bastante trabajo encontrar un hotel dispuesto a alojar a 2 adultos y 3 niños en una habitación.


Finalmente conseguimos una habitación en el AC MÁLAGA PALACIO, alojándote en esta cadena, no te equivocas. La habitación estaba genial, amplia y con una cama supletoria y dos cunas de viaje. Las vistas eran espectaculares, la Catedral a tan solo unos metros. 

 Vistas desde la habitación del Hotel Málaga Palacio.


La experiencia en el Hotel con los niños fue regular, porque aunque la habitación era amplia, cuando por fin cayeron dormidos, al estar todos en la misma estancia, nos tuvimos que acostar porque no queríamos despertarlos, la próxima vez nos alojaremos en un apartamento, ya que eché de menos una sala para descansar un ratito antes de ir a la cama o una cocina para calentar biberones.


Justo en la salida del Hotel, de camino al puerto hay varios parques infantiles, donde los pequeños pudieron disfrutar a lo grande probando todos los columpios y atracciones. 




De camino a la playa, hay un paseo precioso con vistas al mar, salpicado de bares donde tomar algo.


Para almorzar elegimos el Muelle 1, es una especie de centro comercial abierto con distintos comercios de ropa, calzado, perfumes... Y una serie de restaurantes, aunque ciertamente poco adaptados para los niños, ya que algunos sólo disponían de una sola trona. 

Nosotros elegimos para almorzar los niños, un restaurante italiano "mamma mía", donde nos atendieron rápido y con pocas atenciones porque solo pedimos 3 platos de macarrones con sus zumos. 

En la playa de la Malagueta hay diferentes columpios y atracciones para los peques, y además, distintos chiringuitos para degustar los famosos espetos malagueños.




Aunque aún son pequeños para atiborrarlos de turismo cultural, visitamos el centro de Málaga. Me encanta la calle Larios, repleta de vida, paseamos y entramos en la Catedral. 

Málaga es un sitio precioso para visitar y disfrutar. Pero reconozco que con tres niños tan pequeños, hay que llevar planificado hasta el último detalle, sobre todo en el tema de las comidas. Lección aprendida para el próximo viaje. 























1 comentario:

  1. Yo a partir de ahora también optaré por la opción apartamento ; ) el año pasado en Nerja nos acostamos todos a las 21,30!! jajajaja por lo mismo que tú dices..por no despertarlos..

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