Mi experiencia ha sido muy negativa y traumática. Me operaron de urgencia, tras varias horas de dolor ignorada (por no chillar, y por pedir las cosas con educación), porque me pusieron mal las correas de los monitores, tuve que ingeniar ir al servicio para conseguir que me cambiarán las correas y cuando por fin se tradujeron las contracciones en el monitor,la tocóloga se llevó las manos a la cabeza al comprobar que estaba más que dilatada con el consiguiente peligro que ello conllevaba, ya que Carla estaba en posición pelviana y no podía ser parto natural. Para colmo, me acababa de pinchar la dichosa heparina, y lo peor, acababa de cenar... En fin, que la situación estuvo más que complicada. A pesar de ello...la cosa salió bien.-
Lo peor que recuerdo fue la gente corriendo en quirófano y la tocóloga excusandose con el resto del equipo, repitiendo una y otra vez que me había visto muy entera, y todo por no pegar gritos... Cada uno tiene su manera de soportar el dolor no?
Y que mal la primera vez que me incorporé tras la cesárea... Casi pierdo el conocimiento! Y que dolor al comenzar a andar....
Día a día el dolor ha ido minimizandose, aunque muy lentamente...
La herida la curaba con cristalmina en spray y gasas estériles. Me quitaron las grapas de forma alternativa, y luego, he estado untandome aceite de rosa de mosqueta en spray tanto para la cicatriz como para las estrías que se me han quedado en la zona del ombligo.
Y a partir de los 30 días he comprado unos parches de trofolastin,que me han comentado que van muy bien para reducir la cicatriz, proteger la herida del sol y del agua. Llevo 6 días con el primero y aún no se ha caído. Ya os contare sí son efectivos, porque son bastante caros (50€ y vienen5 tiras).







