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lunes, 26 de agosto de 2013

17 meses

Hace dos dias que Gonzalo cumplió 17 meses... Cuantas cosas han pasado en estos últimos 17 meses! Como han cambiado nuestras vidas...

He dejado de ser Ángela, para ser la mama de Gonzalo y las gemelas... He dejado de comprarme mi ropita de temporada, para rebuscar la ropa de bebe más mona para mis niños, he abandonado mis hábitos diarios, como la lectura, los paseos, las horas perdidas navegando en la web... Por el cambio de pañales, los potitos y las tetadas. He dejado de recordar como era dormir toda la noche del tirón y amanecer descansada y sin ojeras y he pasado a las noches en vela, con días a base de cafés y coca colas... Aún así, cuando los veo me siento feliz, muy agotada , pero feliz...

Gonzalo ha cambiado mucho, es un niño muy despierto, y con una gran sensibilidad. Últimamente esta pasando por una racha de pegón, que me preocupa y espero que pase pronto...lo peor de todo es que no se como actuar para que no vuelva a hacerlo...

Las gemelas son muy comilonas y casi no me dan tregua para hacer nada. Además están súper enganchadas a la teta y casi no toman bibi. Últimamente duermen poquísimo y están muy lloronas... Por las noches siguen despertandose muy a menudo para comer, asi que casi no duermo nada.
Continúan haciendo muchísimo peso por semana:

Julia pesa con 50 días: 5, 200 kg y Carla 4,600 kg. 

Las grietas me han desaparecido en una semana, como? Pues con purélan, unas muestrecitas de otra crema con lanolina y mucha paciencia y perseverancia.




miércoles, 21 de agosto de 2013

Horror!!!! ..... Grietas!!!

Cuando parece que la cosa va funcionando con la lactancia mixta... De repente comienzo a sentir un dolor insoportable en el pecho izquierdo (el de Julia) y compruebo que me ha salido una grieta!!! Dios!!! A estas alturas!!! Pensé que sólo salían al principio de la lactancia. Según Carlos González, en su libro, comenta que sí el bebe mamaba bien y de repente salen grietas, puede ser que se deba a que haya empezado a tomar bibis o chupes. Pero ella lleva tomando bibis desde el principio... Entonces?? Qué ha pasado?? 

He estado dándole vueltas a la cabeza... Y creo que sé a que se debe:

Estaban usando los biberones del dr. Brown, esos fantásticos de anti cólico, bien, pues tardaban horas en tomarse una toma, tanto que se dormían y todo... Decidimos cambiarles a los de suavinex, descubriendo que las tetinas son de tres posiciones! Vaya inexperta en bibis estoy hecha ... Entonces me llama una amiga con mellis del tiempo de as mías y me dice que ella usa ya la tetina del Dr. Brown nivel 2 ! Vaya por dios!! Que también tienen estas niveles! Pues nada, les compró el nivel 2 ( a partir de tres meses)... Y con tanto cambio de tetinas... Mis niñas se han hecho un lío! Pobres mías, al final la culpa de la grieta es mía, con tanto cambio de posiciones y niveles!

La típica reacción es dar de mamar menos del pecho afectado por la grieta, pero la consecuencia directa es una inflamación ( como piedras) y un dolor, si cabe, más intenso aún. Hoy he ido flechada a la farmacia a por purelan, porque lo de la gótita de leche no me ha funcionado, y aquí estoy esperando a ver si lo soluciono. Mientras, me estoy sacando leche cada dos por tres a ver si bajo la inflamación, no me vaya a venir una mastitis que es lo único que me hacia falta!!! Y estoy alucinando, porque con la compresión de las manos ( olvidé el sácaleches en casa) estoy llenando biberones!

En fin, que cuando la cosa se tuerce... Espero que la siguiente entrada sea para comentar que esta todo solucionado y dormimos del tirón! Jejeje...




domingo, 4 de agosto de 2013

Mi experiencia con la lactancia y las gemelas

Esto de la lactancia mixta me trae por la calle de la amargura.
Después de mi gratificante experiencia con Gonzalo, pensé que esto iba a ir sobre ruedas, pero esta claro que me equivocaba...

Me gustaría que alguna mama múltiple pudiera ayudarme en este tema.
Procuro darles las tomas con pecho lo máximo posible. Le tengo adjudicado a cada una un pecho y las pongo según vaya demandando. Si estoy en casa tranquila, las pongo a las dos a la vez. 

Pero, se quedan con hambre, y que conste que yo era una de las que decía que eso era imposible, y ponía el ejemplo del grifo: mientras más mame el bebe, más leché producirás...
Pero mis niñas se quedan con hambre. 

Durante el día, hay ocasiones en las que se las tengo que dejar a mi madre para salir con Gonzalo, entonces le dan el bibi de polvos (ese que yo siempre repudié) y que Gonzalo nunca probó. Para mi, darles el pecho exclusivamente se me esta haciendo imposible, me falta tiempo, mi niño necesita también de mi y no puedo dividirme.

Al principio intente darles a una una toma de teta y a la otra de bibi y viceversa, pero la de teta se quedaba con hambre...
Ahora lo que estoy probando es a darles primero la teta y luego enchufarles un bibi, así parece que se quedan más calmadas, aunque aguantan tres horas o menos.

Los bibis tienen muchos inconvenientes y una sola ventaja. Como inconvenientes destacar los gases que cogen y todos los preparativos que hay que acarrear, además de la dichosa esterilización. La única ventaja que les veo, en mi caso, es que las puede alimentar alguien mientras yo atiendo a mi peque. 

Son muchas las ocasiones en las que me vengo abajo y me dan ganas de abandonar la lactancia, me paso las horas sin dormir, cuando una ha acabado, la otra comienza a quejarse para empezar y así hasta que se hace de día. Siento que mi querido Carlos González me ha abandonado en esta experiencia de maternidad múltiple, en su libro solo dedica una página a los gemelos, cuando, personalmente pienso que es un caso muy especial y complicado en cuanto a la lactancia. 

Alguna mamá de dos puede compartir su experiencia? 

sábado, 17 de noviembre de 2012

Básicos para la lactancia

He pensado que esta lista puede ser muy útil para las mamis primerizas.

Se trata de una serie de imprescindibles para una lactancia inicial, luego algunos de estos productos ya no son necesarios (como los bombones o el cojín).

1. libro de Carlos González "Comer,amar, mamar". Se trata de una guía de consulta, donde resolver todas las dudas iniciales. Sin este libro todo hubiera sido más difícil.

2. Cojín de lactancia Boopy. Se venden en farmacias, tiendas especializadas de bebés. Los hay con funda de pelito y de verano, dependiendo en la estación en la que nazca el peque. El mío es de verano. lo importante es que sea desenfundable. El precio unos 43 euros.

3. Discos protectores. Yo concretamente uso estos de la marca CHICCO, ya que son muy absorbentes, no dan olor, y no se notan debajo de la ropa. Suelo comprar una oferta en la farmacia de 60 discos por 7,95 euros.

4. Botella de agua. Al principio, tenia una sed impresionante cuando el bebe comenzaba a succionar, así que no te olvides de tener una botella de agua bien cerca, seguro que la vas a necesitar.

5. Sujetador de lactancia. Hay quien no es partidario de ellos. Para mí es muy práctico. Los compro en H&M o en Primark que son más monos.

6. bombones de chocolate. Con todas las cajas de bombones que me regalaron tras el parto fui acabando durante las primeras tomas, imagino que después del embarazo con diabetes que tuve, el cuerpo me pedía un poquito de azúcar.

7. Cámara de fotos, tenla a siempre a mano, inmortaliza estos momentos iniciales que son tan preciosos.

8. Reloj roto. Un consejo, para una buena lactancia, olvídate del reloj, quítatelo el día que nazca el bebé y no te lo pongas hasta que no tengas que incorporarte al trabajo. Cuando estés con tu bebé no mires el tiempo entre tomas, no te agobies con el rato que pasa mamando, disfruta del momento.

lunes, 29 de octubre de 2012

Mi experiencia con la lactancia


Durante las clases de educación maternal comencé a plantearme la importancia de la lactancia, pero como ya he comentado en alguna ocasión, cuando entré de lleno en este tema fue con el libro del Dr. Carlos González.

Hasta ese momento desconocía que la OMS recomienda lactancia exclusiva hasta los seis meses y posteriormente hasta los dos años.

Innumerables son las ventajas de dar el pecho, pues los beneficios sobre el bebe (además del potente vínculo que se ceñía sobre el hijo y su madre) , también es estupendo para la madre.

Entonces lo que no podía entender es porqué no todo el mundo daba el pecho. Esta pregunta me la pude responder yo solita cuando nació mi hijo.

Unos minutos después de nacer pedí a la matrona ponérmelo en lo alto e intentar darle el pecho. El agarró bien y allí permaneció echadito sobre mi durante las dos horas y medía que estuvimos en paritorio.

Me preocupaba (imagino que como a cualquier madre primeriza) que no estuviera extrayendo nada, así que se lo comenté a las enfermeras que con importantes puńados me demostraron que tenía leche y me dejaron algún que otro moratón.

La subida de la leche, me pilló al tercer día, en casa en la ducha , un temblor que nunca antes había experimentado me hizo tiritar hasta el punto que quería llamar a mi madre y mi marido y no me salía ni la voz. Seguidamente noté el pecho como una piedra y ardiendo. Sabía perfectamente que era la subida sobre la que tanto había leído.

El problema vino en los días que se sucedieron. El bebé mamaba muy muy despacito y agarraba sólo el pezón. De forma que el dolor era insoportable. Leía y releía que el dolor se debía a la mala posición, y haciendo malabares con el pequeño no conseguía paliar el sufrimiento.
Fueron días muy duros con sentimientos encontrados. Por un lado felicísima por el nacimiento de mi hijo pero por otro lado me sentía frustrada porque el momento de darle el pecho era una pesadilla.

Acudí en varias ocasiones a mi matrona desesperada y pidiendo ayuda, pero el tema era complicado porque era el bebé el que agarraba solo el pezón. Mi hijo iba cogiendo peso sin problemas, de esta forma lo único preocupante era mi dolor. Compré todas las cremas existentes en la farmacia pero el daño persistía.
Desesperada me puse en contacto con grupos de apoyo a la lactancia. Pero el problema era mío (bueno del agarre del bebe) y por tanto tenía que solucionarlo yo.

Tras valorarlo pausadamente, decidí aguantar hasta los 20 días, y aunque el dolor persistía se iba haciendo más soportable, así que me propuse prolongarlo hasta la cuarentena, y poco a poco el peque aprendió a agarrarse, a succionar con más rapidez y por lo tanto a minimizar mi dolor.

Una vez pasados estos malos momentos, todo fue sobre ruedas, cada vez mejor, hasta el punto que es uno de los momentos preferidos del día tanto para él como para mí.

Con todo esto, quiero animar a todas aquellas mamás que quieran dar el pecho, que les puede ir muy bien y a la primera, o de lo contrario pasarles como a mí, pero si es de esta forma, que persistan, con paciencia, que pidan ayuda a otras madres, a las matronas, que lo intenten todo antes de tirar la toalla, porque todo ese esfuerzo, puedo asegurarles que al final merece la pena con creces.

martes, 23 de octubre de 2012

Crianza con apego



Crianza con apego, piel con piel, lactancia a demanda, colecho, método madre canguro, parto humanizado, porteo… todos estos, eran términos que desconocía hasta ahora, y que con el tiempo he hecho míos como si llevara haciéndolo toda la vida.

Antes de tener a Gonzalo ni siquiera me planteaba si iba a darle el pecho o no. Para mí era tan importante (tan lejano y a la vez tan imposible) tener un hijo que pensaba que esas cosas eran algo totalmente secundario. Pero unos meses antes de tener a mi peque, di por casualidad (estas cosas que a veces te pasan en la vida y no sabes ni cómo ha sido ni por qué) con el libro del Doctor D. Carlos González “Comer, amar, mamar”. En mi afán por la lectura, decidí cambiar de temática y apostar por este libro. Y cuál fue mi descubrimiento que desde ese momento se convirtió en mi libro de cabecera, mil veces consultado, según mi madre mi “pediatra en casa”. La verdad es que lo considero fundamental para una crianza natural, alejada del conductivismo, donde lo que prima es el cariño y los mimos hacia tu hijo/a.

Esto me abrió un camino, que ha marcado mi forma de vivir y entender la maternidad, como madre primeriza, tenía claro que no quería dejar llorar a mi bebe, que quería darle el pecho y estar el mayor tiempo posible cerca de él.

Entendí que la idea que tenía de criar a mi hijo iba por esa dirección y como con todo lo que me entusiasma (empecé, según mi marido, a hacer un master) comencé a leer sobre el tema, a buscar información en Internet, a contactar con foros donde se exponían distintas experiencias, a ver vídeos acerca de la crianza natural, el parto humanizado... Llamé a mi amiga I.L., embarazada también, y nos pusimos las pilas para intercambiar todo tipo de ideas sobre las teorías de las que el Dr. Carlos González y otros especialistas como el Dr. Gómez Papi  nos hablaban. (Por cierto yo le regalé a ella el libro y ella me lo regaló a mí).

Cuando nació mi bebé, con respecto a la lactancia, pasé unos momentos muy difíciles, ya que quería dar el pecho a toda costa, pero el pequeño agarraba mal, en los momentos en los que pensaba en tirar la toalla, releía algunas páginas del libro sobre los beneficios de la lactancia materna intentando animarme a seguir hacia adelante, hasta que llegó el momento en que el dolor desapareció y pude disfrutar de ese momento de comunión íntima con mi bebe, donde sólo existíamos él y su mamá.

Mi marido ha apoyado mi decisión en todo momento, confiando en mi y dejando seguir nuestros instintos naturales como padres.

Hoy por hoy mi hijo tiene 7 meses y sé que es un niño feliz. Duerme con sus papis (por mucho que a otros les pese), toma el pecho a demanda (y hasta cuando él quiera) y lo cojo en brazos todo lo que puedo, y a pesar de todo esto, me siento orgullosa de saber que lo estamos disfrutando tanto su papá como yo al cien por cien, además, probablemente cuando tenga 3 años no querrá que lo coja en brazos, y cuando tenga 20 años será otra cama la que busque...